Saturday, June 6, 2009

Memelo, la historia.

**Dedicado a Matildo**

Habia una vez un chamaco que le decian el Memelo.


Memelo era un joven talentoso que tocaba el violin y le encantaba cantar los mejores exitos de sus grupos favoritos; la que mejor le salia era la del tucanazo. Bailemos con el Tuca, bailemos con el Nazo, bailemos con el tuca tuca tuca tuca nazo.

El era un hombre con convicciones fuertes, siempre satisfacia hasta sus mas excéntricos deseos como comer guayabas mientras hacia el amor, mientras tocaba y cantaba el tucanazo con un ritmo sabrosito haciendo vibrar a sus parejas en ese acto tan magico a lo que comunmente se conoce como el coito. El coito del tucan para los amigos, el tucan Memelo, el que siempre amó con melodias contemporaneas acompañadas de ricas y jugosas guayabas tropicales....

Un exito rotundo.

Todo era felicidad para Memelo, el dinero nunca entraba en cuestion ya que al gastar tanto en guayabas, poco a poco fue conociendo el mercado, convirtiendose en un distribuidor de la central de abastos. Suena pordio pero el otro dia vi los ingresos de un distribuidor de platanos y solo puedo decirles que ninguno de ustedes jamas vera tanto dinero, y mucho menos derivado de la venta de bananas.

Memelo fue creciendo economicamente, en el ultimo año fue reconocido como el mejor guayabero de latinoamerica y ese mismo año fue nombrado: el hombre guayaba-man aunado con una guayaba de oro blanco. Exquisito.

Teniendo tanto exito en su negocio y tantisimo exito en el amor, Memelo Tuca Guayaba Man sintio el impulso por formar una familia y compartir los frutos de su vida con ellos para siempre. El soñaba con hijos audaces que heredarian el imperio de la guayaba continuando con su legado. La diversion del violin, el tucanazo, el amor y el exito en conjunto.

Memelo tuvo dos hijos, varones, gemelos, a los cuales nombro Gualdo y Guacardo.

... y AHI, exactamente AHI fue cuando todo valio madres.

Si yo les contara.

Continuara...

Guayastian