Friday, February 23, 2007

Miguelito ATTACK!


La historia del perro dragon me hizo recordar una similar. No recuerdo que haya sido tan humillante ya que gracias a mis super reflexes la humillacion se la pase al bully del salon.


Sexto de primaria, en esos tiempos estaba de moda el chingado bubble tape, un pinche chicle en forma de cinta que venia en su madre esa rosa circular. Bueno pues el pinche chicle se habia acabado y me compre como 15 miguelitos de polvo o no se cuantos y los vacie todos en ese recipiente rosa.

Ya entramos del descanso y empezo la clase de quien sabe que chingados que en esos dias yo me sentaba hasta atras, en frente de mi, se sentaba el pinche bully del salon y me empece a comer mi super miguelito a toda madre.

Paso el tiempo y seguia comiendome esa chingadera hasta que me la acabe y ya me puse a echar desmadre y la chingada cuando en eso me empezo a dar la baba aguada y yo asi de NO MAMES NO NO NONOO MAMES no lo pude controlar mas y BLUURAAAAAAAAAAAAAGGGGGHHHH asi una ultra guacara roja de la verga, habian unos pedazos de higadito pero del mio.

Pues guacarie al bully en la nuca a la verga y en lugar de que se rieran de mi se rieron de el y se lo merecia cabronsisimo porque el culero me habia embarrado un moco en mi playera, hijo de su puta madre marrano de mierda.

La moraleja de la historia es que no importa que tan inminente pueda ser la humillacion. Siempre, siempre, puedes chingarte a alguien mas para que la tuya pase inadvertida.

Mamastian

1 comment:

La Pantera Rozza said...

JAJAJAJAJAA Babawada times, creo que es la mejor moraleja EVAR